José María Callejón

En esta fase también el general Wellington tuvo que quejarse de la escasa colaboración de los españoles, que se negaron a nombrarle comandante en jefe, y de la independencia de los generales Cuesta y Venagas; por tanto, muy desilusionado por el comportamiento de sus aliados, prefirió seguir replegandose a Portugal para reorganizar sus fuerzas, probadas por la retirada durante la cual habían tenido que abandonar numerosos heridos, y concentrar sus esfuerzos en reforzar las posiciones defensivas. Finalmente, por iniciativa de la junta de Murcia, encabezada por el conde de Floridablanca, se formó una Junta Central integrada por treinta y cinco delegados, en su mayoría nobles y sacerdotes, procedentes de las administraciones provinciales, que se reunió el 25 de septiembre de 1808 en Aranjuez. pero que, enfrascado en problemas procesales y constitucionales, no pudo obrar con eficacia debido a los contrastes entre las corrientes conservadoras de Floridablanca y las liberales de Gaspar Melchor de Jovellanos. Por lo tanto, el general Wellington pudo esperar a que las fuerzas enemigas se desgastaran durante el avance y se alineó en la posición montañosa de Buçaco, donde el 27 de septiembre de 1810 el mariscal Masséna lo atacó de frente sin éxito. A pesar de estos resultados parciales, Napoleón había interrumpido el despliegue español y, por lo tanto, mientras el mariscal Soult ocupaba Santander el 16 de noviembre y en Burgos cubría las comunicaciones del ejército, pudo marchar directamente sobre Madrid, encontrando una oposición limitada.

A la llegada de Napoleón, el ejército español se encontraba desplegado en un frente muy extenso, organizado en dos agrupaciones principales con el Ejército de Galicia en el Ebro del general Joaquín Blake y el Ejército del Centro en torno a Tudela del general Castaños; por el medio se acercaba desde Extremadura una tercera formación menor al mando del general Galluzo. Habiendo rechazado la temida ofensiva francesa en Portugal, el general Wellington, que también había recibido refuerzos, decidió, tras una breve pausa, retomar la iniciativa; ahora tenía la superioridad numérica local ya que el ejército del mariscal Marmont constaba de solo 35.000 hombres; además Napoleón, estando ocupado organizando la campaña rusa, no tuvo forma de intervenir directamente para reducir a sus mariscales a la disciplina y colaboración, y por el contrario tuvo que llamar a una parte de las tropas españolas. La capacidad del general Wellington para permanecer en la península, para repeler las repetidas ofensivas francesas y para infligir serios reveses a los lugartenientes de Napoleón, procedía ante todo de su capacidad militar, de su personalidad tenaz y sólida, capaz de comprender las importantes implicaciones estratégicas de su desviación continental y de evaluar las mejores decisiones tácticas a adoptar para enfrentar al enemigo. Habiendo logrado una posición central de mando, Napoleón pudo diseñar dos maniobras de flanqueo para destruir el cuerpo separado del ejército español; las dificultades de comunicación, del terreno, del clima, y ​​algunos errores de sus lugartenientes no permitieron la perfecta ejecución de sus planes.

Los generales franceses impacientes y agresivos continuaron aplicando métodos ofensivos y, por lo tanto, a menudo fueron derrotados por las tácticas del general, que les infligieron grandes pérdidas y desbarataron sus planes. A finales de 1809 había caído el gobierno del primer ministro duque de Portland debido a los violentos enfrentamientos personales entre los ministros Canning y Castlereagh que habían llegado a un duelo formal del que el primero había salido herido; el nuevo gobierno instaurado por Spencer Perceval con Richard Wellesley, hermano del general, en el Foreign Office, era débil; atacado por los líderes de la oposición whig, tuvo que afrontar vivas polémicas por los aparentes fracasos de la política bélica. La situación del duque de Wellington tampoco estuvo exenta de dificultades; por el contrario, el general tuvo que hacer frente a grandes problemas organizativos ya las consecuencias concretas de los graves conflictos políticos presentes tanto en el interior como entre las distintas autoridades presentes en la península. El general Wellesley, aprovechando la falta de resolución y cohesión de sus adversarios, pudo por tanto volverse contra las fuerzas del mariscal Víctor, si bien, por dificultades organizativas y por incomprensiones y contrastes con el ejército español del general Gregorio Cuesta, no lo hizo. no reanudará sus operaciones hasta el 27 de junio. Ante la ofensiva británica, el mariscal Víctor decidió retirarse de su expuesta posición en las fronteras de Portugal y se retiró hacia Madrid donde se enlazó con el cuerpo del general Horace Sébastiani; mientras tanto, desde París, Napoleón había dado instrucciones al mariscal Soult para que concentrara su cuerpo y los del mariscal Ney y el mariscal Mortier, marchara hacia el norte a través de la Sierra de Gredos detrás de los británicos e interceptara su línea de retirada.

En estas condiciones el general británico Arthur Wellesley pudo desembarcar sin dificultad con su fuerza expedicionaria el 22 de abril de 1809, concentrar sus fuerzas de 26.000 hombres en Coimbra y pasar a la ofensiva contra las tropas desunidas de sus adversarios. Tras el final del mandato de Laporta, Sandro Rosell asumió el cargo de presidente a partir del 1 de julio de 2010, camisetas futbol retro elegido con más del 60% de los votos de los socios del club. La empresa fue fundada en España el 1 de junio de 1999 por Pablo Ruiz y otros ex-miembros de Dinamic Multimedia con el objetivo de convertirse en el referente del mercado del juego español, tanto importando y traduciendo videojuegos existentes como creando videojuegos propios dentro los estudios FX. Football Club København, más conocido como FC Copenhagen, o más simplemente como Copenhagen, a menudo abreviado como FCK, es un club de fútbol danés con sede en la ciudad de Copenhague. La Real Sociedad Deportiva Alcalá es un club de fútbol español con sede en Alcalá de Henares, cerca de Madrid.